Un juego reveló más sobre el equipo que un año de reuniones
Durante meses, un equipo se reunía todas las semanas. Reunión de seguimiento. Reunión de resultados. Reunión de coordinación. Reunión para hablar de la reunión anterior. 😅 Los indicadores estaban sobre la mesa. Los problemas se discutían. Cada persona parecía tener claro lo que debía hacer. Pero había algo que no aparecía en ningún reporte: ¿Cómo funcionaban realmente como equipo? Hasta que un día hicieron algo diferente. Un juego. Nada sofisticado. Un reto sencillo: tenían que construir, en pocos minutos, una estructura utilizando materiales muy simples. La regla era clara: todos debían participar. Y entonces ocurrió algo interesante. El colaborador que casi nunca hablaba en las reuniones tomó la iniciativa. La persona que normalmente lideraba todo comenzó a escuchar. Dos compañeros que tenían dificultades para coordinarse terminaron trabajando juntos. Y alguien que parecía “poco participativo” terminó encontrando una solución que nadie había consid...