Muchos aún creen que liderar es tener autoridad… pero no es así.
Durante años se confundió liderazgo con jerarquía. Se pensó que quien tenía
el cargo más alto era, automáticamente, el líder. Pero la realidad
organizacional nos demuestra algo distinto: el liderazgo no se impone, se
construye. No depende del puesto, sino de la influencia.
Un jefe manda.
Un líder forma.
La diferencia parece sutil, pero transforma culturas completas.
El jefe tradicional se enfoca en el control: supervisa, corrige, exige
resultados y mide desempeño. Su autoridad proviene del organigrama. Si no está
presente, muchas veces el equipo se paraliza.
El líder formador, en cambio, desarrolla personas. No solo busca que las
tareas se cumplan, sino que cada integrante crezca en el proceso. Su influencia
no depende del cargo, sino de la confianza que genera. Cuando no está, el
equipo sigue avanzando porque aprendió a decidir.
🔎 Hace un tiempo trabajé con un supervisor que estaba frustrado porque su equipo “no daba la talla”. Decía que tenía que revisar todo, que nadie asumía responsabilidad y que los errores eran constantes.
Al observar su estilo, encontramos algo interesante: cada vez que alguien
cometía un error, él intervenía de inmediato, daba la solución y cerraba el
tema. El mensaje implícito era claro: “Yo sé hacerlo mejor”.
En una sesión de trabajo, le propuse cambiar una sola conducta: en vez de
dar respuestas, hacer preguntas.
La siguiente vez que surgió un problema, preguntó:
— ¿Qué opciones ves para resolverlo?
— ¿Qué harías diferente si lo intentaras otra vez?
— ¿Qué necesitas de mí para avanzar?
El resultado no fue inmediato, pero fue profundo. En pocas semanas, el
equipo comenzó a proponer soluciones antes de escalar los problemas. La
responsabilidad dejó de ser impuesta y empezó a ser asumida.
Ese es el punto de inflexión: liderar no es demostrar que sabes más, sino
lograr que otros descubran de lo que son capaces. 💡
📌 Si quieres pasar de jefe a líder formador:
1️⃣ Cambia órdenes por
preguntas.
2️⃣ Cambia control por
confianza progresiva.
3️⃣ Cambia corrección
inmediata por reflexión guiada.
El liderazgo auténtico no se trata de protagonismo, sino de trascendencia.
No es “qué tan bien hago mi trabajo”, sino “qué tan bien lo hacen cuando yo no
estoy”.
Un jefe genera dependencia.
Un líder genera autonomía.
Y en un entorno de cambio constante, las organizaciones no necesitan más
supervisores que vigilen, sino líderes que desarrollen criterio, seguridad y
compromiso en sus equipos. 🚀
Porque al final, el verdadero liderazgo se mide cuando el equipo crece más
allá del líder.
👉 ¿Qué comportamiento diferencia a un
jefe de un verdadero líder?
#Liderazgo #DesarrolloDePersonas #Coaching
Comentarios
Publicar un comentario