"Sonreía en reuniones… pero ya estaba agotado"
Hay colaboradores que siguen llegando puntualmente, participan en reuniones, cumplen sus indicadores y mantienen una sonrisa frente al equipo. Desde afuera, parecen estar bien. Sin embargo, por dentro, llevan semanas o incluso meses lidiando con un agotamiento emocional que nadie ha visto. Ese es uno de los mayores desafíos de las organizaciones actuales: el sufrimiento laboral no siempre es visible . El agotamiento emocional no aparece de un día para otro. Generalmente es el resultado de una combinación de alta carga de trabajo, presión constante, falta de reconocimiento, escasa autonomía y una desconexión progresiva entre el propósito personal y las responsabilidades diarias. Cuando estos factores permanecen en el tiempo, las personas pueden continuar siendo productivas, pero dejan de sentirse comprometidas. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoció el burnout como un fenómeno asociado al trabajo, caracterizado por agotamiento físico y emocional, mayor distanc...