TRATAR CON LA DECEPCIÓN

Las decepciones son inevitables y desagradables: una promoción perdida,
un proyecto fallido, una mala inversión, pero siempre se puede aprender algo de
ellas, para lidiar constructivamente con su próximo contratiempo, piense en lo
que sucedió, distinga situaciones que eran previsibles y evitables de aquellas
que eran inevitables y fuera de su control, reflexionando sobre algo que no
funcionó a tu manera, y que no pudiste controlar, solo te frustrará más. Para
situaciones que podría haber manejado de manera diferente, considérelas en
términos positivos: ¿Qué puede hacer de manera diferente la próxima vez? ¿Qué
lecciones puedes aprender de los errores que cometiste? Y recuerda lo que te
está yendo bien en tu vida, para que no dejes que la decepción tome un papel demasiado
grande en tu cerebro, mantenga el contratiempo en perspectiva y trate de
dejarlo ir, puede sentir la tentación de jugar la situación una y otra vez en
su cabeza, pero mantenerse preocupado por ella solo creará estrés innecesario.
A
pesar de las experiencias decepcionantes que se nos presenten, nuestro desafío
será no dejar que la amargura se arraigue, haríamos bien en tener en cuenta que,
aunque la decepción es inevitable, animarse es siempre una buena opción.
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